Este viernes 17 de mayo se estrena en toda España (aunque me temo que no en muchas salas) “Ali”, ópera prima del director sevillano Paco R. Baños. Protagonizada por la fantástica Nadia de Santiago (“13 rosas”, “Amor en tiempos revueltos”) y Verónica Forqué, es una historia de amor, relaciones humanas y de superación de nuestros propios miedos e inseguridades.
Ali (Nadia de Santiago) es una vital joven con miedo a conducir y a enamorarse. Vive en su propio mundo donde se encuentra segura, tras una coraza, una fachada de adulto dura e invencible (“soy Silvester Stallone” llega a decir) con una actitud mordaz, provocadora y descarada que desarma a los que le reodean, y le permite esconder su naturaleza frágil y vunerable. Vive con su madre (Verónica Forqué), una inestable cincuentona de la que cree haber aprendido que el amor siempre concluye en dolor, por lo que lo teme y lo huye. Ahora su madre tiene un nuevo novio, lo que representa una nueva amenaza para la burbuja de Ali.









