19 agosto 2015 Ciencia-Ficción, Críticas, Estrenos

Los 4 Fantásticos: esta no es mi familia

El próximo día 21 de agosto llega a nuestras pantallas un nuevo largometraje basado (muy ligeramente, como veremos) en un cómic Marvel: Los 4 Fantásticos.

Como algunos recordareis, existen varias versiones anteriores, tres de hecho si contamos la más que olvidable versión de Roger Corman perpetrada allá por 1994. Más recientes son las de 2005 y su secuela de 2007 que sin ser nada del otro mundo, resultaron entretenidas y, a pesar de los cambios realizados, bastante aceptables.

Por desgracia, no podemos decir lo mismo de esta nueva versión dirigida por Josh Trank y protagonizada por Miles Teller, Michael B. Jordan, Kate Mara, Jamie Bell y Toby Kebbell, que resulta lenta, sin alma y bastante prescindible.

Cuatro jóvenes inadaptados se teletransportan a un peligroso universo alternativo, lo que les confiere extraños poderes. Cuando sus vidas cambian de forma drástica e irremediable, deben aprender a controlar sus nuevas habilidades y trabajar en equipo para salvar al mundo de un viejo conocido que ahora se ha convertido en un temible enemigo.

Los 4 Fantásticos: esta no es mi familiaPara los que no los conozcan, los 4 Fantásticos es el primer grupo de superhéroes de la editorial Marvel, nacida allá por 1962. Está formada por el genio científico Reed Richards, su amigo de la universidad Ben Grimm (deportista y piloto), Sue Richards y su alocado hermano Johnny Storm. Los cuatro consiguen poderes extraordinarios con los que defenderán el mundo.

Pero la película no bebe de la serie clásica, si no de la remodelación que surgió en 2004 llamada Fantastic Four Ultimate, donde variaban tanto el experimento original que les dio los poderes, como parte de sus personalidades y su historia. Esto es lo que, en teoría, deberíamos encontrarnos en la película de Trank.

Y éste es el primer problema al que se enfrentará cualquier aficionado que se acerque a esta película, la completa falta de fidelidad. No es que me importen los cambios, si sirven para algo en la historia. La mayoría de los que existen en este guión son meramente estéticos (incluso el cambio de raza de algunos de los protagonistas) y no lastran la trama, pero tampoco aportan nada salvo enfurecer a los fans… que tal vez es lo que buscaban.

Pero ¿y la película en sí? ¿Es tan mala como todos proclaman? Pues no, no es tan terrible como muchos opinan. Ciertamente no es una película que recordaremos más allá de la salida del cine, pero no es lo peor que hemos visto ni mucho menos. Yo, al menos, he querido ver cierto intento de hacer bien las cosas, pero el guión no ha sobrevivido a las muchas reescrituras y manos por las que ha pasado.

Los 4 Fantásticos: esta no es mi familia

El ritmo de la película, en una demasiado grande primera parte, es excesivamente lenta. Durante algo más de media hora no pasa prácticamente nada interesante, ocupándose en presentarnos a los protagonistas e intentado dotarles de una personalidad real y creíble, cosa que no se consigue porque, primero, nos aburrimos bastante en este tramo y, segundo, se nota que faltan muchas páginas de guión que no vemos en la versión final.

Algunos personajes como Reed o Víctor casi llegan a estar bien retratados, pero el resto son meras comparsas que “están por allí” y ponen caras serias, profundas pero de las que no logran explicarnos por qué actúan como lo hacen: Sue Storm es una hija adoptada lista, responsable (demasiado) pero no entendemos esa fidelidad ciega que tiene a su padre adoptivo (¿tal vez por rescatarla de Kosovo?); su hermano, Johnny es un rebelde que sólo busca fastidiar a su padre porque… ¿pasa más tiempo con sus alumnos? No lo sabemos, debemos imaginarlo.

Los 4 Fantásticos: esta no es mi familia

Y, para terminar de rematar la faena, está Ben Grimm, un carismático personaje (en los cómics y las versiones cinematográficas anteriores) que aquí apenas tiene líneas de guión y, ni mucho menos, personalidad. Va detrás de Reed, casi sin hablar y, por supuesto, sin plantearse si esta bien o mal. Y en cuanto a Doom… mejor no hablar. Como en las versiones anteriores, el enemigo acérrimo e histórico de los 4F, es el que sufre más cambios, y más ilógicos, tanto que no reconocemos al personaje en absoluto. Este es, tal vez, el cambio que menos sentido tiene.

No consiguen que les comprendamos y, mucho menos, que nos identifiquemos con ninguno. No llegamos a entrar en la historia, aun obviando los muchos y enormes errores

Una lástima que refleja el resto de la película: una gran oportunidad desaprovechada que deja entrever una posible adaptación respetable, pero que no llega a ser más que una película lenta, que aunque se deja ver, no nos aportará absolutamente nada, ni siquiera distracción. Como película de ciencia ficción no está mal, a pesar de los enormes agujeros de guión (¿Cómo recupera Reed su traje de contención al fugarse desnudo?), pero no es en absoluto una adaptación de los 4F que muchos conocemos. Estos no son mis 4F, no es la familia Marvel que llevamos tiempo esperando ver en pantalla.

Los 4 Fantásticos: esta no es mi familia

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *