5 marzo 2012 Drama, Estrenos, Noticias

El sábado por la noche se organizó en Los Ángeles la segunda representación de una obra teatral única convertida en una reunión de estrellas del cine y televisión que se ponen en la primera plana contra una de las grandes injusticias de la política estadounidense reciente. El oscarizado Dustin Lance Black (Mi nombre es Harvey Milk) adapta en 8 el juicio nunca retransmitido (y escondido bajo llave) contra la constitucionalidad de la Proposición 8 de Arnold Schwarzenegger, que vetaba los matrimonios homosexuales en California, uno de los supuestos estados liberales de Norteamérica.

Gracias a la magia de Youtube, ahora esta pequeña idea dirigida por el veterano Rob Reiner (Algunos Hombres Buenos) puede ser vista por cualquier persona en el mundo, y así empaparse de un tema que sigue candente en todos nuestros países. Para atraer la atención de las masas aparece un reparto que bien podría protagonizar la película que inevitablemente llegará en el futuro. Conducida por la periodista Campbell Brown, Brad Pitt se sienta en la silla de juez para dar paso a George Clooney, Brad Pitt, Martin Sheen, Jamie Lee Curtis, Jane Lynch, Kevin Bacon, Matt Bomer, Matthew Morrison, George Takei, Christine Lahti, Jesse Tyler Ferguson (Modern Family), John C. Reilly, James Pickens Jr. y Yeardley Smith, entre otros.

Famosos fuera del armario y conocidos activistas de los derechos homosexuales se reúnen en este teatro benéfico donde destacan también los jóvenes Bridger Zadina y Jansen Panettiere. Sheen es el mejor lanzando discursos sorkinianos y Clooney, un moderno Spencer Tracy con gafas incluidas; Bomer y Morrison, y Lahti y Curtis brillan como matrimonios muy reales; Colfer deja claro que siente todo lo que representa; y Reilly está tan divertido como de costumbre, como un “experto” en familias y parejas. La versión neoyorquina de hace unos meses incluyó además los rostros de Ellen Barkin, Anthony Edwards, John Lithgow, Bob Balaban, Cheyenne Jackson, Bradley Whitford y Morgan Freeman. El libreto se entremezcla con algunos de los anuncios sobre Prop 8, que dejan aún más claro lo surrealista, vergonzoso y cutre del caso. Una discusión que dentro de unas décadas será vista como inútil e ilógica, de la misma manera que en la actualidad no nos replanteamos la legalidad de los matrimonios entre razas.

Un experimento muy interesante que, como decimos, podéis comprobar de primera mano, antes de que la película llegue a todos nuestros cines:

PD: Éste es un excelente momento para recuperar otra teatral versión de la Prop 8. Un musical de Funny or Die que en su día nos hizo reír pero que también puso el punto sobre la íes a esta imfame resolución.

Vía | American Foundation for Equal Rights

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 5 marzo 2012
  2. Tráiler de Virginia, la dirección da dolores de cabeza a Dustin Lance Black 20 abril 2012

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *