24 enero 2012 Noticias, Opinión, Premios

Para el público, las películas sobre Hollywood siguen sin ser una razón por la que ir a las salas en tropel. Con una media de edad de más de sesenta años, los miembros de la Academia, sin embargo, vuelven a demostrar en las octogésimo-cuartas nominaciones a los Oscars que le gusta mirarse el ombligo, que su pasado puede dar grandes argumentos. Por eso no es del todo sorprendente que La invención de Hugo, carta de amor de Martin Scorsese a las antípodas del cine, a la conservación del cine y a Georges Méliès, se levante con 11 menciones, engordadas por las categorías técnicas. Muy de cerca, con 10, y arrasando en los grupos más importantes, se encuentra, The Artist, otra cinta que nos envuelve por completo en una cinta digna de principios de siglo, XX.

Estos dos caballos ganadores, además, son elecciones bastante curiosas y no demasiado habituales. Como ya anticipábamos en nuestro repaso a la lucha del cine mudo, la cinta francesa es la primera obra muda que consigue clasificarse desde 1929, cuando El Patriota de Ernst Lubitsch llegó hasta la ceremonia. Wings es la única ‘película no-hablada’ que obtuvo la estatuilla, y eso fue en la primera edición, cuando el cine mudo daba sus últimos coletazos. Esa misma noche aparecían también como finalistas La Trampa y El Séptimo Cielo. Eso suma únicamente cuatro películas predominantemente mudas. Hasta ahora.

De técnicas antiguas a modernas, Hugo se presenta como el cuarto film en 3D en llegar hasta mejor película, después de Avatar, Up y Toy Story 3. ¿Podría ser la primera en ganar? No apostamos por ello, pero Scorsese tiene posibilidades de salir a escena como cineasta por, aunque parezca curioso, su primer film infantil. Un cineasta personal de primera línea reinventándose.

Haciendo números con el resto de nombres, pero de manera bastante lejana, aparecen Moneyball: Rompiendo las reglas y Caballo de Batalla con seis nominaciones cada una. Con esta última, además, Kathleen Kennedy y Steven Spielberg alcanzan el récord de productores con más nominaciones en la categoría Mejor Película. Una de cal y una de arena para ellos, el día que Tintín ha sido injustamente olvidada en el gueto de la animación. Con cinco nombramientos se alzan Los Descendientes de Alexander Payne y Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres de David Fincher. Ambos esperados competidores -el primero se hizo con el Globo de Oro el domingo-, como lo eran Criadas y Señoras y Midnight in Paris, mencionadas hasta en cuatro ocasiones. La última, incluso pone en la carrera de mejor director a Woody Allen, 17 años después. Allen extiende su poder sobre la categoría de guion, donde llega a la cifra de récord de 15. No gana desde hace 25 años, y Hannah y sus hermanas.

En general, es una lucha de triunfantes regresos. Scorsese atesora su séptima nominación como director; Glenn Close regresa tras veinticinco años para sumar una sexta nominación (y ninguna victoria); su compañera Janet McTeer ha tenido que esperar 13 años; mientras, Meryl Streep extiende su imbatible récord. Asimismo, la última vez que la Academia hizo un guiño a Kenneth Branagh fue hace 22 años con Enrique V, y Nick Nolte no peleaba por un Oscar desde hace 13 años. Ambos compiten en la categoría de Christopher Plummer, que con 82 años está en el mejor momento de su carrera. También actores secundarios son el primerizos Jonah Hill (sorprendente) y Max Von Sydow, otro que con 82 años que ha tenido que esperar dos décadas para su segunda mención. Albert Brooks (Drive), al contrario, no ha podido regresar, aún y cuando protagonizaba uno de estos regresos memorables que tanto gustan a Hollywood.

Novato pero merecedor es también Gary Oldman, cuyo magistral currículum necesitaba este honor antes o después. Frente a él, un elenco internacional y con muchas estrellas. El mejicano Demián Bichir da la sorpresa y consigue lo que ya logró en los premios del Sindicado de Actores; y Jean Dujardin será la estrella que ose enfrentarse al Olimpo coleguil de Hollywood, formado por George Clooney (también nominado como guionista) y Brad Pitt. A alguien habrá que echar la culpa por haber dejado fuera a un demasiado maquillado Leonardo DiCaprio (al que la Academia se la ha jugado ya en varias ocasiones), y al comedido Michael Fassbender, al que habría que premiar aunque fuera únicamente por todo lo que le hemos visto en el cine durante este último año.

La estrategia de la omnipresencia ha servido, en cambio, a Jessica Chastain, que opta a mejor secundaria por Criadas y Señoras. Escuchad mis palabras: esta adorable y polivalente actriz va a ser la nueva Streep. Chastain, además, estará celebrando con Pitt que El Árbol de la Vida haya dado el campanazo, clasificándose en tres categorías clave. Terrence Malick se unirá a Woody Allen en la categoría de directores ausentes -por principios- a los que amamos.

Seguiremos con este extenso repaso en nuestro próximo post, donde repasaremos la animación, la música y los vergonzosos olvidos habituales año tras año.

(Continuará…)

En Cinetelia | Análisis de las nominaciones a los Oscars 2012 (II)

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