
Hay veces que un título tan florido como X-men Orígenes: Lobezno puede dejarnos claro algunas de las características claves de la película. Con él no sólo nos enteramos de que el filme es sobre orígenes de un personaje (por lo general la parte más aburrida de toda película de supes), por lo tanto anterior a la trilogía X-men, o que Lobezno será el máximo protagonista de la misma (¿no lo era ya en las anteriores?) sino que descubrimos que cuantas más palabras innecesarias se insertan menos brilla el conjunto, y eso mismo ocurre con todos los personajes y tramas que componen esta historia.
Tras un guiño al Lobezno: Orígenes de Paul Jenkins muy poco aprovechado y una muy destacable escena histórica de los créditos, la acción comienza con un protagonista rodeado por unos personajes presentados a golpe de matanzas y saltitos. Aunque en menor medida a X-men 3, que resultó ser un batiburrillo de escenas y poderes sin sentido y con interminables fallos, no conocemos a ninguno de ellos pues se convierten en simples comparsas de la acción o cameos esporádicos y no nos importa ni lo que hagan, ni lo que digan, porque simplemente aparecen como un extra peleón más. Leer más








