Confesiones de una compradora compulsiva, o cómo no hacer frente a la crisis

Amaiur Soloeta 29 Marzo 2009

Compradora Compulsiva

En época de crisis resulta curioso que existan personajes capaces de gastar todo lo que tienen y lo que no yéndose de compras. Pero la idea no resulta tan extraña, ya que solo hay que pasarse por los centros comerciales para ver las tiendas siguen tan llenas como siempre y que la gente sigue sin privarse de nada.

En Confesiones de una compradora compulsiva sucede algo parecido, pero llevado al límite. El personaje principal, Rebeca Bloomwood (Isla Fisher) está obsesionada con ir de compras, hasta tal punto que se imagina conversaciones con lo maniquíes, en donde estos la intentan convencer de que compre sin preocuparse por nada. Además de estos desvarios, el mayor problema es que compra lo que no puede permitirse. Rebeca, resulta hueca,irresponsable y pija pero también es periodista y sueña con trabajar para una revista de moda.

De manera “accidental” consigue un puesto en la revista económica Succesful Saving, con idea de escalar hasta Alette, su revista favorita. Una vez allí, la problemática periodista se ganara la confianza de su editor económico, el atractivo Luke Brandon (Hugh Dancy).

Compradora Compulsiva

En esta adaptación al cine de la novela de Sophie Kinsella, se ha cambiado el escenario, cambiando la lluviosa Londres por la cosmopolita Nueva York. Además, su argumento se ha “americanizado”, con lo cual resulta mas exagerada e insustancial que la propia novela.

Lógicamente, como en toda comedia romántica, todo lo que ocurre en este film resulta realmente surrealista. ¿Porqué quien se puede creer que todo el mundo tenga una casa preciosa con vistas a Nueva York?¿O qué importante empresa contrata a una periodista sin cerebro antes de a personas integras con un curriculum brillante?. La actriz principal no consigue convencer en ningún momento al público y aunque John Goodman, Joan Cusack, John Lithgow, Kristin Scott Thomas y Lynn Redgrave intentan subir el nivel de la película, sigue pareciendo pobre y hecha para quinceañeras que viven en un mundo de nubes de golosina.

Compradora Compulsiva

Con este film intentaban mezclar la parte consumista de Sexo en Nueva York, el romance de Bridget Jones y la estupidez de Una rubia muy legal… obteniendo un resultado que no llega al aprobado, ni siquiera en las ropas y complementos que se muestran en el film, que resultan horteras y horribles.

En resumen, considero que Touchstone Pictures (la marca que utiliza Walt Disney Pictures cuando hace largometrajes dirigidos a un público no infantil) y Jerry Bruckheimer Films han producido una obra que da la impresión que solo quiere sacar el máximo beneficio a través de una problemática que esta de actualidad, en la que se utiliza una historia que ofrecen poco o nada, que utiliza chistes gastados y que muestra una moda absurda y hortera como si se tratasen de obras de arte. Si Barbie levantase cabeza…

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