7 febrero 2009 Críticas, Drama, Opinión, Romántica

El curioso caso de Benjamin Button

Lo normal en una película que genere grandes expectativas, es que tras verla decepcione o mantenga la calidad que esperabas. Con El curioso caso de Benjamin Button me quedé de piedra, pues supera con creces mis predicciones más positivas. Ahora comprendo mejor el hecho de que tenga 13 nominaciones, la Academia siempre fue muy sentimental y seguro que se llevará varias estatuillas, como mínimo el merecido Oscar para David Fincher.

Tiene sus fallos, no es perfecta, pero lo que importa es como sobresalen su dos grandes aciertos. Por un lado la magia de esta historia de amor, ante un espectador receptivo provocará que se conmueva durante más de dos horas en la butaca del cine. Pero como relevante podemos ver todo un avance en los efectos digitales, actores modelados totalmente en CGI que hace al espectador dudar entre maquillaje y tecnología.

Que David Fincher es un visionario nadie lo pone en duda, pero en esta ocasión da la sensación de haber estado toda su vida perfeccionando cada plano de esta obra. Cada acción no desemboca en un calculado análisis, basta con una escena perfecta para transmitir al espectador lo que imagina Fincher en su cabeza. La técnica no es más que un medio para contar su historia, las sensaciones son el verdadero catalizador del resultado,esta película le señalará como gran director el resto de su carrera.

El guión parte de la premisa de la ciencia ficción cuando la trama comienza, pero hace que te olvides de todo rápidamente para darte una lección de vida.  Una clase magistral sobre lo efímero de nuestra existencia, la eternidad del amor, la importancia de la amistad y la brevedad de la felicidad. Es sin más un examen profundo a la vida y un global marcado por la familia, lo romántico y la camaradería que te sumirán en una especie de sueño del que despiertas al ver los créditos finales, te parecerá no haber estado en el cine.

El curioso caso de Benjamin Button

Es increíble como te hace eliminar de tu mente lo fantástico de los hechos, hasta el punto de demostrarte que tiene gran similitud con la vida misma. Cabe destacar como tantas pequeñas historias al más puro estilo Forrest Gump encajen de una manera tan perfecta en el puzle final. El tema de las referencias históricas, desde la Segunda Guerra Mundial hasta el huracán que devasto Nueva Orleans son la guinda que coronan el pastel. No sobran escenas, todo es importante de principio a fin y lo más impresionante es el cierre que no te deja con ganas de más, da lo justo y termina entregando todo el material.

Al igual que ocurre con la edad, vemos a un Brad Pitt viejo que desde que nace parte de una cima interpretativa inalcanzable, conforme pasan los años igual que pierde edad su actuación pierde intensidad y maestría hasta encontrarse en el punto medio tanto de edad como de actuación con Cate Blanchett. La joven empieza desde abajo, alcanza el nivel de Pitt al igual que lo hace su edad, pero conforme envejece ella le devora, sobrepasa su propio límite y termina de forma colosal. De la misma forma su oponente pierde intensidad y calidad conforme rejuvenece. Curiosa analogía edad-interpretación.

El resto del reparto consigue no desentonar lo más mínimo, todos al mismo nivel, un poco por detrás de los protagonistas pero el guión así lo exige. Jared Harris como capitán es cautivador y entretenido. Julia Ormond y Tilda Swinton bordan su trozo de guión. Todos, sin excepción, desde Taraji P. Henson a Jason Flemyng consiguen que la profundidad de sus personajes confieran solidez a toda la historia, esa es la magnificencia de un reparto de lujo.

El curioso caso de Benjamin Button

El apartado técnico es para tener en cuenta, la calidad de los físicos generados por ordenador me han hecho temblar. Jamás imaginé que los personaje envejecieran y rejuvenecieran de una manera tan real, si veas a Brad Pitt de 25 años parece que acaba de terminar el rodaje de Entrevista con el vampiro, cuando lo ves anciano, parece otro actor pues no concibes la vivacidad de los efectos. Por momentos te hace pensar en un buen maquillaje, pero es incluso más perfecto que eso. Y no solo Pitt, esto se aplica también al resto del reparto con una genial recreación.

Después de todo lo que hemos comentado hay que aplaudir el resto de apartados. Fotografía, dirección artística y banda sonora son sin más el engrase para que este genial mecanismo funcione. El señor Fincher ha conseguido un logro tal, que todo se ve como una entidad solida, nada sobresale ni para bien ni para mal.

Estas películas son el motivo por lo que el cine se concibe como el séptimo arte. Aquí el entretenimiento es secundario, cada fotograma es maestría y convertirán a este film con el tiempo una obra de arte. Si el espectador es receptivo con la historia le llegará a lo más profundo, solo hay que cambiar un poco el chip para que te cautive y te cale en lo más hondo de tu persona.

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Comentarios

1 comentario
  • FRANCISCO ARRAZOLA

    Que les puedo decir de esta pelicula que removio lo mas intimo de mi alma hasta el punto de hacerme salir lagrimas …………. porque mi vida se identifico con muchas partes del film…….

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