20 febrero 2015 Animación, Críticas

El libro de la Vida: La fiesta mexicana de los muertos para niños

Este fin de semana se ha estrenado una peculiar historia de animación infantil, El Libro de la Vida (y de la Muerte, añado yo).

Con una maravillosa representación gráfica, llena de colores vivos y alegres, inundando la pantalla de vida, esta película dirigida por Jorge R. Gutiérrez y producida, entre otros, por Guillermo del Toro, nos transmite la filosofía mexicana de la fiesta de los muertos. como explica el director: “Es mucho más que una fiesta; es una filosofía. La creencia básica que se esconde tras el Día de los Muertos es que mientras recuerdes a los que estuvieron en el mundo antes que tú, y mientras cuentes sus historias, cocines sus comidas favoritas y cantes sus canciones preferidas, ellos seguirán contigo. Viven en tu corazón”.

El Libro de la Vida es una magnífica historia, mezcla de aventura, amor y fantasía, que nos llevará por varios mundos mágicos de la mitología mexicana. Se nos cuenta la historia de Manolo, un conflictivo y soñador héroe que emprende una épica aventura a través de mundos mágicos, míticos y llenos de maravillas con el doble objetivo de reunirse con su único y verdadero amor y proteger a su pueblo.

Sin embargo, Manolo y su igualmente valiente mejor amigo Joaquín no son los típicos príncipes azules; el objeto de sus deseos está lejos de ser una princesa normal y corriente; y El Libro de la Vida no es un cuento de hadas al pie de la letra.

El libro de la Vida: La fiesta mexicana de los muertos para niñosEsta película combina la visión mexicana de los muertos con una historia de amor, amistad y superación personal universales. Si bien el tema central es la festividad del Día de los Muertos, esto tan solo es el escenario donde el director y guionista nos muestra los verdaderos valores inmortales y universales que todos deberíamos recordar constantemente, y que nuestros pequeños aprenderán de una forma divertida y bastante original con esta película.

La historia comienza en un museo, donde nos encontramos con una enigmática guía turística llamada Mary Beth, que se ha hecho cargo de la aparentemente ingrata tarea de guiar a un grupo de revoltosos chicos que preferirían estar en cualquier otra parte que no fuera visitando un museo. Pero Mary Beth les tiene reservado algo especial, y les acompaña hasta una sala secreta.

El libro de la Vida: La fiesta mexicana de los muertos para niños

A través de pequeños muñecos Mary Beth nos irá contando la historia, a la vez que a los pequeños diablillos, y como ellos quedaremos prendados de la trama (interrumpida por momentos para dar mayor emoción a lo que sucede. Seremos espectadores de la lucha interna de Manolo, un sensible joven cuyo corazón pugna entre su afición al canto y la tradición familiar (el toreo). Y es que la música es vital en esta obra. Con una maravillosa mezcla de temas originales, folklóricos y versiones pintorescas con un toque latino de Mumford and Sons (“I Will Wait”), Elvis Presley (“Can’t Help Falling in Love”), Radiohead (“Creep”), Biz Markie (“Just a Friend”) y Rod Stewart (“Do Ya Think I’m Sexy”). También se incluyen bellas canciones originales escritas por Gustavo Santaolalla y el compositor Paul Williams.

la película está llena de valores que debemos transmitir a nuestros hijosAsí, Manolo, cuerpo y alma de El Libro de la Vida, que proviene de una larga estirpe de toreros y tiene el potencial para convertirse en uno de los mejores de todos los tiempos, lo que realmente ama es tocar la guitarra y cantar. Y cantar es lo que hace; hasta una última y maravillosa consecuencia. Manolo abre su corazón a través de la música y con ello gana el corazón de todos.

Como digo, la película está llena de valores que debemos transmitir a nuestros hijos: el amor verdadero, la amistad… pero, además, la fe en uno mismo, el ser valiente para escribir nuestra propia historia, al margen de lo que los demás esperan que hagamos…

El libro de la Vida: La fiesta mexicana de los muertos para niños

Y ya que el protagonista no es un héroe típico (no es más valiente que los demás, ni más fuerte, ni tiene ninguna capacidad especial), lo mismo ocurre con el resto de los personajes principales. Por un lado está María, una independiente joven cortejada por sus dos mejores amigos, aunque ella es dueña de sí misma y será la que decida. Por el otro lado está Joaquín, al que la vida le lleva a emular a su padre, un famoso militar (que, como los antecesores de Manolo) ha muerto violentamente por su profesión. Cuando la situación llega a límites peligrosos, Joaquín deja a un lado su competitiva rivalidad y aprende que donde reside el verdadero heroísmo es en el altruismo.

Por si ir en contra de la tradición familiar no fuera obstáculo suficiente para los románticos propósitos de Manolo, otros dos importantes personajes irrumpen precipitadamente en el triángulo amoroso, y se lo juegan todo a quién acabará consiguiendo la mano de María, el beligerante matrimonio formado por dos deidades, La Muerte y Xibalbá. A estas dos deidades se une el Hacedor de Velas, un rotundo, bullicioso y entrañable personaje, al que se le ha confiado la custodia del denominado Libro de la Vida.

El libro de la Vida: La fiesta mexicana de los muertos para niños

Por ello disfrutaremos de una buena historia, con toques originales, pero decorada con un estilo visual inspirado en la artesanía tradicional mexicana y el folclore latinoamericano. Todo un festín visual de texturas y colores del que saldremos deseando volver.

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