4 julio 2016 Aventura, Terror, Trailers

church_pet-sematary

Gatos. Esos simpáticos felinos que ocupan miles, millones de horas de vídeos de Youtube, pero su presencia en el mundo audiovisual va múcho más allá de esos adictivos vídeos haciendo monadas. Los gatos han sido siempre uno de los protagonistas que han tenido una presencia destacada en el cine. Son cautelosos, inteligentes y siempre hacen que los malos tengan una especial presencia o que los protagonistas se vean en algún apuro. Vamos a ver alguno de los gatos cinematográficos que han pasado a la historia del séptimo arte. ¿Estás listo?

Jones (Alien, el octavo pasajero, 1979)

El xenoformo debería haber sido el noveno pasajero de la Nostromo, esa nave de transporte que es abordada por nuestro querido monstruo del espacio. El octavo viajaba con la teniente Ripley y era peludo y con bigotes. Su presencia es constante durante toda la película y consigue escaquearse de la presencia del Alien, hasta el final. Y porque no se puso, porque estoy seguro de que se habría merendado al Alien, con ácido en la sangre o sin él.

Sonámbulos, 1992

Esta película, basada en un libro de Stephen King, no tiene a un gato en concreto, pero estos tienen una importancia capital. Si Jonesy es capaz de sobrevivir al Alien del Nostromo, en este caso los gatos de una población se encargan de limpiar su ciudad de vampiros. Los pobres seres de ultratumba querían ocupar el lugar de los humanos, pero se dieron de bruces con este grupo de lindos mininos. Y el resultado, lo conocemos todos, ¿verdad?

Church, Cementerio de animales, 1989

¿Qué tiene Stephen King contra los gatos? Church es protagonista de Cementerio de animales, en el que después de morir, vuelve para atormentar a su dueño. Luego se anima la cosa con el regreso del hijo atropellado. Pero el que da miedo de verdad es el gato, negro, tenebroso y tan inquietante resucitado como si estuviera vivo. Da miedo, ¿verdad?

church_pet-sematary2

Rufus, Reanimator, 1985

Si hablamos de gatos negros resucitados, Rufus es uno de los que tenemos más presentes. El gatito que acompañaba al doctor Herbert West y a su compañero de habitación era resucitado gracias a la ciencia del mad doctor más conocido del cine de terror de los 80. No era tan inquietante como Church, pero en su tiempo, nos puso los pelos de punta. Sí, somos viejunos ya…

El gato de Blofeld, James Bond Saga

El gato por autonomasia del cine. El gran villano en brazos del malo de Bond. Un gatito persa en apariencia manso y tranquilito, que todos hemos sospechado alguna vez que era el auténtico cerebro maligno tras los planes para acabar con Bond, James Bond. El gato se ha convertido en todo un símbolo para los malos y se ha visto reflejado en muchas otras obras de ficción.

El gato de Don Corleone, El Padrino, 1972

Si el gato de Blodfeld parecía el cerebro del genio criminal, el de Vito Corleone parece que pasa de todo, mientras el signiore le acaricia la tripita. Así, sin quererlo casi, se ha convertido en parte de una de las escenas más importantes de la historia del cine. Que no es poco.

Los gatos de Selina Kyle, Batman vuelve, 1992

Sí, posiblemente creías que íbamos a hablar de la propia Catwoman, el personaje de Michelle Pfeiffer interpretó en el año 1992. Pero lo que nos interesa es la jauría de gatos que rodean a la actriz y que hacen que adopte la personalidad de uno de ellos. Perturbadores y casi malignos. Pero al final, lo que hacen es ofrecer un génesis para un personaje que también ha pasado al imaginario gatuno del cine.

Sí, ya lo sé. Hay miles de gatos cinematográficos más, que han sido parte importante del mundo del cine. El que acompaña a Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes, el gato negro que da título a la adaptación del relato de Edgard Allan Poe y muchos más, que dan miedo, que ofrecen momentos de humor y que aportan un toque especial a la escena. ¿Cuáles de ellos recuerdas? ¡Cuéntanoslo!

Vía | Collider

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *