5 febrero 2012 Comedia, Estrenos, Noticias, Opinión

Con un poco de retraso, dado que ya podemos ir directos al cine a ver la nueva película de Los Muppets, volvemos a indagar en la historia cinematográfica de Los Teleñecos, situándonos ahora después de la muerte del genio Jim Henson y con la absorción por parte de Disney todavía lejana. El fallecimiento del creador se hizo notar en cada tela de los personajes, y en todos los proyectos en los que estuvieron envueltos a partir de este decisivo momento. Los Teleñecos nunca serían tan creativos, originales y divertidos, al menos hasta que llegó el siglo XXI.

Los Teleñecos en Cuento de Navidad (The Muppet Christmas Carol, 1992)

Todo un clásico festividad tras festividad, esta versión moderna del famoso cuento de Charles Dickens fue la primera película sin Jim Henson, que murió -demasiado joven- en 1990. Aún así, parte de la magia de su creador se había ido para no volver nunca. Brian Henson, su hijo y en parte heredero de sus talentos como titiritero, ahora dirigía su pequeño imperio. Para estrenarse, sin embargo, decidió ir a lo fácil, dirigiendo la adaptación de uno de los grandes clásicos de la literatura familiar. Algo que, aunque pudiera ser traducido una excelente respuesta en taquilla, se alejaba de la estela de originalidad de la primera trilogía. Asimismo, se perdía gran parte del humor absurdo y cachondo que destilaban aquéllas, y los animales cedían protagonismo en pos de la brillante interpretación de Michael Caine de Scrooge, que asustaría -pero, al final, enternecería- a cualquier niño que viera la obra.

La cinta, al menos, sirvió para revivir la figura de los Teleñecos en el imaginario mundial. Gracias a su éxito, además, dos Muppets secundarios ganaban terreno a Gustavo y Peggy: Gonzo y la rata Rizzo, que servían de improvisados y torpes narradores en el relato, siempre atentos a la cuarta pared. La historia, sin embargo, robaba plano a lo que hasta ahora había sido el punto focal de los relatos, los personajes. Aunque algunas de las canciones y gags funcionaran, los Muppets perdían al mismo tiempo parte del gamberrismo y humor absurdo de Jim, dando paso a su drama más familiar hasta la fecha.

Los Teleñecos en La isla del tesoro (Muppet Treasure Island, 1996)

De nuevo siguiendo la misma estrategia, Brian Henson se dispuso a adaptar otro de los grandes clásicos de la literatura: la novela de piratas más famosa -y también adaptada en incontables ocasiones- de Robert Louis Stevenson. Tim Curry, un actor casi tan físico y camaleónico como los mejores teleñecos, se ponía esta vez en frente del grupo, para darles guerra en alta mar. Un villano carismático y exagerado de los que siempre funcionan con los teleñecos. Canciones y chistes salpimentaban otra historia que conocíamos de sobra, una que se respetaba al máximo sin demasiadas sorpresas. Los Muppets, al final del día, eran simples objetos utilizados para hacer avanzar la narración, protagonizada por un joven Kevin Bishop del que nadie se acuerda ya. Quedaba claro que la nueva era no era tan brillante y original como la primera, aunque sí muy comercial.

Los Teleñecos en el espacio (Muppets from Space, 1999)

Esta nueva aventura suponía una especie de vuelta a los orígenes. Queriendo imitar la trilogía original, el nefario Tim Hill (que acabaría dirigiendo Garfield 2, Alvin y las Ardillas, Hop, y otras cosas del montón) trajo a Los Muppets de vuelta al mundo moderno, olvidándose por completo de la repetitivad de las facilonas adaptaciones de libros clásicos. Esta vez, los productores volvían a tener una idea original entre manos y, sin embargo, se les olvidaba la pieza más importante: plasmar en la gran pantalla las emociones y el alma que Jim Henson había logrado transmitir a sus creaciones. La historia, como siempre, tenía alguna risa y gags graciosos, pero le faltaba corazón. Por si esto fuera poco, la cinta trataba de beber de los nuevos personajes presentados en Muppets Tonight (el reboot de El Show de los Teleñecos en TV), que estaban a años luz de la personalidad de los más famosos, que durante los años habían logrado envejecer y evolucionar, al mismo tiempo.

Era precisamente Gonzo, uno de estos caracteres clásicos, quien tomaba el centro de las tramas. Un personaje cuyos orígenes nunca habíamos conocido. El atrevido y alocado maestro circense había logrado incrementar su protagonismo paulatinamente, pero el misterio que lo rodeaba se mantenía como uno de los grandes chistes recurrentes a su costa. Durante años, Henson lo había descrito simplemente como un ‘Whatever‘ (loquesea). Pese a que no necesitáramos más explicación, los nuevos nombres tras Jim Henson Co. decidieron dárnosla, por muy insatisfactoria que llegara a ser. Gonzo se descubría al final como un alienígena, una respuesta tan simple como inútil que puede explicar el poco protagonismo de la antigua estrella en la nueva película de Los Muppets. Su intérprete, Dave Goelz, es el único del reparto original que sigue manejando teleñecos. Eso al menos merece un reconocimiento, aunque su veteranía se haya traducido también en la pantalla, donde Gonzo ya no es lo vitalista que fue.

Este último film, además, recuperó los cameos de las celebridades, pero tampoco las caras conocidas llegaban al nivel de las estrellas de antaño. Los Teleñecos se conformaban con Andie MacDowell, Ray Liotta, F. Murray Abraham y los televisivos David Arquette, Rob Schneider, Josh Charles, Kathy Griffin, Jeffrey Tambor y unos Katie Holmes y Joshua Jackson de cuando Dawson Crece pegaba fuerte. Incluso Hulk Hogan tenía vela en este entierro.

Sea cuál sea vuestra película favorita (o la que más os ha marcado en un momento concreto de vuestra vida), desde este pasado viernes tenemos otra pequeña joya nostálgica que sumar a la lista. Llevar al cine Los Muppets ha sido el sueño eterno de Jason Segel, que, según ha comentado en repetidas ocasiones, fueron su primera influencia cómica y sus primeros ídolos. Para cumplirlo ha creado una historia en la que se reencuentran todos los personajes para salvar el teatro donde hace más de tres décadas se hicieron famosos. Amy Adams, Chris Cooper, Rashida Jones y la habitual prole de divertidos cameos (Mickey Rooney incluido) se atreven a reírse y cantar frente a las carismáticos figuras, verdaderos iconos del humor. Por no hablar de la nominación al Oscar -tradición recuperada de la trilogía original- de la mano de esa pegadiza e hilarante maravilla musical llamada Man or Muppet, escrita por Bret McKenzie (miembro de los geniales The Flight of the Conchords) y con aparición especial de Jim Parsons. Es imposible que el nuevo Muppet, Walter, y su hermano Gary (Segel) no os roben el corazón con su candidez:

Esperemos que de nuevo podamos recuperar el alma y corazón de la primera trilogía, la piedra roseta del éxito de aquéllas cintas y de la larga historia de los personajes a través de películas, series de televisión e incontables especiales y apariciones. Solo la colección de tráilers, nos ha servido para que notemos el cariño y el esfuerzo puesto en revitalizar una franquicia que podría estar tan viva como hace treinta años. Disney, al menos, se ha decidido, por fin, a honrar la memoria de Jim Henson, recientemente coronado como leyenda de la compañía. Como decíamos al principio, uno de los grandes visionarios del mundo del entretenimiento.

Por último, una recomendación para todos los fanáticos de Los Muppets. No os podéis perder el wiki especialmente dedicado a su historia. Encontraréis mucho trabajo, información y euforia en todas sus páginas.

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  1. Bitacoras.com 5 febrero 2012

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