20 agosto 2014 Acción, Comedia

Infiltrados en la Universidad: más y mejor
Después de superar el instituto (dos veces), se van a producir grandes cambios en la vida de los oficiales Schmidt (Jonah Hill) y Jenko (Channing Tatum) cuando su nuevo destino les obliga a infiltrarse en una universidad local. Pero cuando Jenko conoce a su alma gemela en el equipo deportivo y Schmidt se adentra en el grupo de teatro de arte bohemio de la universidad, comienzan a plantearse su relación.

Por tanto, en esta ocasión no sólo tendrán que resolver el caso, sino que también tendrán que descubrir si pueden tener una amistad madura. Si estos dos adolescentes creciditos pueden madurar y convertirse en hombres de verdad, la universidad probablemente se convierta en lo mejor que les haya podido pasar.


Tras la exitosa Infiltrados en clase, y como ocurriera con la similar Resacón en Las Vegas, la secuela era inevitable.

Hace un par de años se estrenó un remake en versión gamberra de una serie de televisión que no tuvo mucho éxito en nuestro país: Jóvenes policías. Su humor absurdo y descarado se ganó las simpatías de crítica y público. Como bien dicen en esta segunda entrega: vamos a repetir exactamente lo mismo para tener el mismo éxito. Desde el primer momento vemos que tienen muy claro lo que nos quieren ofrecer: como no pueden sorprender al espectador, van a repetir todo agrandándolo (“¡como si doblar los gastos fuera a doblar los beneficios… sí hombre!”).

Conscientes de sí mismos, la película no se corta en tirarnos a la cara la misma premisa que la primera entrega, pero sin parar de reírse de sí mismos, haciéndonos constantemente cómplices a los espectadores de lo absurdo de la idea, hablando entre ellos como si lo hicieran con nosotros: geniales las alusiones al aumento de presupuesto, o la nueva sede encubierta (en el 22 de Jump Street, justo enfrente de la sede de la primera película).
Infiltrados en la Universidad: más y mejor
Toda la película está plagada de chistes y referencias pop (donde ganan las citas a superhéores), pero el chiste principal es la comparación de la relación de amistad entre los dos policías principales como si fueran una pareja romántica, dando lugar a descacharrantes escenas como cuando van al psicólogo del campus o las dos escenas que tienen como protagonistas a Schmidt (Jonah Hill) y el Capitán Dickson (Ice Cube) con motivo a la relación sentimental de aquél.

Pero no me entendáis mal: que la película sea una larga ristra de gags, con un argumento simple y previsible no quiere decir que sea una comedia ridícula y olvidable. Muy al contrario, los directores de La Lego Película vuelven a hacernos reír a carcajadas con su humor irreverente y algo zafio pero adorable. Desde el inicio (“Anteriormente en Infiltrados en clase”) hasta los geniales títulos de crédito finales no pararemos de reír con esta película que, desde luego, supera a casi todas las de su clase (como la citada R3sacón).
Infiltrados en la Universidad: más y mejor
Si somos conscientes de lo que vamos a ver, pasaremos un magnífico rato riendo con una parodia consciente de su papel, que se ríe de sí misma y del género de parejas de policías, de las secuelas, de las comedias universitarias… Y todo sin tomarnos a los espectadores como estúpidos, sino haciéndonos partícipes de sus bromas, como si estuviéramos acompañándoles en sus travesuras.

Si queréis reiros esta semana, no lo dudéis: ésta es vuestra película.

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 20 agosto 2014
  2. Estrenos de la semana: 22 de agosto de 2014 22 agosto 2014

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *