4 junio 2008 Ciencia-Ficción

2001 una odisea en el espacio
Les traemos un muy buen ranking que ha realizado Cinemanía, la página de cine del diario argentino “La Nación”. Donde nos cuentas las mejores películas de ciencia ficción, desde los inicios de esta rama del cine, hasta ahora.

2001, odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968)
Kubrick se vale de recursos estéticos antes reservados con exclusividad al entretenimiento popular (naves espaciales, inteligencia artificial, paranoia tecnológica) para indagar en el origen y en el destino del hombre. Su subyugante puesta en escena y un diseño artístico colosal le dan el crédito de ser una obra fundacional e innovadora.

Matrix (Larry y Andy Wachowski, 1999)
Popularizó el ahora famoso bullet-time, o tiempo-bala, aquel efecto surgido del videogame que permite ralentizar el tiempo para ver movimientos ágiles que nuestra percepción ocular nos impediría seguir. Recordar a Trinity impartiendo patadas en la primera escena dentro de su vestuario vinílico. Le siguieron dos continuaciones que no pudieron conservar el espíritu de su antecesora.

La guerra de las galaxias (George Lucas, 1977)
Generó la más grande e importante mitología audiovisual del siglo XX, cinco secuelas y miles de cineastas espontáneos que entraron en combustión cuando vieron a Han Solo haciendo derrapar el Halcón Milenario. Hace mucho tiempo atrás, en una galaxia muy lejana un universo de fans hizo big bang y se desparramó por los cinco continentes.

Blade Runner (Ridley Scott, 1982)
En Los Ángeles del año 2019 se colaron algunos replicantes asesinos. Tienen aspecto humano y algo más. Un viejo policía especialista en estas vidas cibernéticas les dará caza cuando ellos buscan casa. Una gran obra de Ridley Scott (¿mejor que Alien?) que, a pesar de su factura técnica, nunca consiguió un merecido lugar entre las grandes del género.

Metrópolis (Fritz Lang, 1927)
En el futuro, el mundo estará dividido en dos grupos humanos, los que planean las cosas y los que las llevan a cabo. Los primeros son los que viven una vida de lujos, instalados en su superioridad clasista autoadjudicada, y los segundos harán el trabajo sucio hasta que digan basta y se arme lío, como pasa aquí. El diseño artístico es una fuente de información arquitectónica en sí misma. Un monumento geométrico.

Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979)
El diseño artístico de esta película se inscribe entre lo más inventivo que dio la ciencia ficción. Las maquetas del planeta donde aterriza la nave y el diseño del monstruo se deben a la imaginería del genio de Jean Giraud (Moebius). Si sumamos el espíritu clase B del guionista Dan OBannon y el talento visual innato de Scott, el resultado es el arca perdida de las historias con naves infectadas.

Terminator (James Cameron, 1984)
A años luz de que Arnold Schwarzenegger se convirtiera en un implacable gobernador de California James Cameron le puso en sus manos su papel más logrado: un cyborg asesino que llega al pasado para liquidar a la madre del futuro líder de la rebelión de los hombres contra las máquinas. En la secuela, Arnie se pasa de vereda y se convirte en el bueno de la historia.

Encuentro cercano del tercer tipo (Steven Spielberg, 1977)
Fue la primera película con relación al fenómeno de los ovnis que se informó seriamente sobre el tema, como en un seminario intensivo de Carl Sagan, y convirtió su materia de estudio a conciencia en un parque de diversiones a puro instinto y a cinco notas, las que repite John Williams en la banda de sonido. Spielberg dio cátedra sobre cómo crear expectativa y no desilusionarla.

El día que paralizaron la Tierra (Robert Wise, 1951)
No solo fue una de las películas en despuntar la primavera sci-fi que vivió el cine americano a lo largo de la década del 50. También incluyó de manera explícita, y como casi ninguna otra, un mensaje abiertamente pacifista. Y todo esto, sin abusar de naves, hecatombes o rayos láser. El robot Gort, de dos metros, se roba la película poniéndole chapa al asunto.

Los usurpadores de cuerpos (Don Siegel, 1956)
Los marcianos llegan en una especie de capullos de donde salen réplicas humanas. Otra vez, como en la mayoría de los mejores exponentes de la década, cero efecto y mucha adrenalina. La calidad de la película no pudo ser superada por las dos remakes que le siguieron. Este año veremos a Nicole Kidman en Invasores, una relectura de la historia de Siegel.

Ademas, hay que tener en cuenta en los años que se filmaron las películas, ya que obviamente los efectos especiales y demás agregados, no van hacer lo mismo en el año 1999, que en 1927( Como es el caso de Matrix y Metropolis). Para decir verdad la mayoría de estas películas no las he visto, ya que no son de mi época y me ha sorprendido tanto que estas películas, por así llamarlas “antiguas” parecen que fueron más populares que las actuales películas de ciencia ficción.

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