29 julio 2013 Acción, Aventura, Estrenos

Lobezno Inmortal: película sin honor

Dirigida por James Mangold, que se encargó del proyecto después de que Darren Aronofsky abandonara el proyecto, Lobezno inmortal se sitúa tras el final de X-Men: La decisión final, mostrándonos las consecuencias emocionales de los hechos allí ocurridos.

Tras un prólogo ambientado en la Segunda Guerra Mundia, y que justifica argumentalmente el resto de la aventura, nos encontramos a un Logan que atormentado por el trágico papel que tuvo que desempeñar en la última entrega de la trilogía mutante original.


Lobezno vagabuendea por los bosques, aislado de todo el mundo y atormentado por el recuerdo de Jean Grey. Un antiguo amigo le llama a Japón para despedirse de él en sus últimas horas de vida, a lo que Logan accede. Este anciano moribundo es Yashida que propone a Lobezno dejar de ser inmortal para, así, dejar de sufrir.

Aunque la historia comienza bien, mejorando la pésima entrega anterior, y con algunas escenas de acción magníficas, como la que sucede sobre el tren de alta velocidad, poco a poco el guión va cayendo y nuestra ilusión inicial se va diluyendo por culpa de una historia lenta, llena de tópicos y, sobre todo, con un romance demasiado forzado. El guión es flojo y muy plano, desaprovechando la historia original en la que se han “basado” y despreciando todo el trasfondo tradicional japonés: honor y respeto.

Lobezno Inmortal: película sin honorY es que la historia en la que se basa, “Lobezno: Honor”, publicada en 1982, con Chris Claremont al guión y un magnífico Frank Miller al dibujo es mucho más. En aquella historia se nos descubre a Lobezno y su lucha interior entre su lado animal y su lado humano. El escenario es Japón porque su idiosincrasia ancestral, incluida la imagen del samurai, representa la superación de uno mismo, con el sacrificio a fin de perpetuar valores inherentes en él pero mucho más valiosos como el Honor, el Deber y la tradición familiar.

En el cómic, Logan descubrirá en el camino del samurai la manera de superar sus miedos e inseguridades, así como un “ancla” que le permita no perder su humanidad, ya que lo que nos distingue de los animales es nuestra razionalidad, la consciencia de nuestros actos. Podemos obrar mal, pero sabemos que está mal.

Toda esta intra historia, trágica y poderosa, la han obviado en el guión decidiéndose por una simplona sucesión de acontecimientos violentos al más puro cine de los 90, dando lugar a una película entretenida pero completamente vacía. Ni siquiera Hugh Jackman puede salvarla, ya que parece que “ha puesto el automático” logrando una interpretación correcta pero muy fría. Eso sí, para alegría de muchos y muchas, muestra su musculado torso no pocas veces.

Lobezno Inmortal: película sin honor

Conclusión: un entretenimiento algo simple aunque efectivo, que da la sensación de ser simplemente una aperitivo mientras llega la siguiente entrega de los X-Men, “Días del Futuro Pasado, como bien nos hacen ver en la secuencia post-créditos.

También te puede interesar

Comentarios

1 comentario

Enlaces y trackbacks

  1. Bitacoras.com 29 julio 2013

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *