9 diciembre 2015 Acción, Ciencia-Ficción, Críticas

Los juegos del hambre Sinsajo

Nuestro gozo en un pozo. Hace días calentábamos motores con nuestra crítica de Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 1 (podéis leerla en este enlace). Comentábamos que pese a lo soporífero de la primera cinta, la segunda tenía potencial. Más acción, el desenlace final… olvidad nuestras palabras.

Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 2 repite y falla. El guión sigue a pies juntillas la trama ideada por Suzanne Collins en las novelas -aunque algunos cambios menores en la trama sientan bien al conjunto-. De inicio poco prometedor, a la hora de metraje oímos comentar “¿cuándo acaba esto?”.

Los juegos del hambre Sinsajo

Las cintas de Sinsajo adolecen de una pesadez y banalidad poco favorecedoras. Como si en lugar de películas se tratase de una miniserie para televisión estrenada en la gran pantalla. Cierto, la segunda parte cuenta con algo más de acción, pero se hace insuficiente ante más de dos horas de montar guardias y gestionar hormonas. Mención especial para los efectos especiales, muy mimados y pertinentes. Punto positivo.

Otro acierto de Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 2 es su ímpetu por resaltar la importancia del discurso, la imagen y el simbolismo en conflictos políticos -armados o no-, en especial durante procesos revolucionarios. Temo que aquí las gracias se las debemos a Collins. La recta final de la película se eterniza, el espectador desespera y no entiende lo que en el libro se expone como una resolución traumática en varios puntos.

Los juegos del hambre Sinsajo

Jennifer Lawrence firma un mejor registro que en la primera parte, con escenas emotivas más creíbles en la descubierta semi-madurez de su personaje. Josh Hutcherson gana mucho peso en esta cinta frente a la anterior, y su actuación le encumbra en aquellas escenas en que el personaje de Peeta es empujado hacia sus límites. Liam Hemsworth en su línea: guaperas malote con quien nadie simpatiza desde la butaca. Incluso Sam Claflin le hace sombra en ese rol de objeto de deseo.

De nuevo reseñables las interpretaciones de Donald Sutherland como el Presidente Snow -otro que gana peso en este metraje-, Julianne Moore como Presidenta rebelde Coin o Philip Seymour Hoffman. Desubicada encontramos a Natalie Dormer fuera de los Siete Reinos, y la aparición de Gwendoline Christie resulta anecdótica. Correctos Elden Henson, Stef Dawson y Michelle Forbes (atención a su escena de tensión). Mahershala Ali vence pero no convence. Si Frank Underwood le viera de esa guisa…

Los juegos del hambre Sinsajo Prim

En conjunto Los juegos del hambre: Sinsajo – Parte 2 es algo más recomendable que la precedente debido a las escasas escenas de acción. Continúa dejando que desear como película de entretenimiento para jóvenes. Cuando una saga cinematográfica termina y pocos van a echarla de menos, algo se ha hecho mal.

En perspectiva el universo cinematográfico de Los juegos del hambre ha constituido un éxito en taquilla pese a la evidente falta de calidad creativa -quizá con la honrosa excepción de En llamas, única que salvaría del entierro-. En última instancia el fichaje de Francis Lawrence en labores directivas no corrigió el rumbo hacia el olvido y la irrelevancia de la saga.

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