28 enero 2009 Clásico, Festivales, Noticias, Opinión

pupiavati.jpg
La jornada del martes ha dado para mucho en la ciudad de Granada. Bajo la lluvia que enfría el ambiente en las calles de la ciudad, el cine es el mejor remedio para entrar en calor y superar los desafíos del tiempo. En la tarde de hoy hemos podido deleitarnos con una serie de proyecciones que están haciendo grande a este festival. Aunque el plato fuerte se presentaba a mitad de tarde con la aparición del director italiano Pupi Avati para presentar su película La casa de las ventanas que ríen, un clásico del cine fantástico italiano de los 70.

Pero antes de escuchar al director, hemos podido disfrutar de algunas proyecciones esperadas. La jornada comenzaba a las 17 horas con la presentación de la esperada cinta de Georges Franju Nuits Rouges. Para ello el guionista de esta se trasladó hasta la ciudad para presentar la cinta. El francés Jacques Champreux habló de la obra justo antes de su proyección, ayudado por un traductor de francés y presentado por el director del festival David López.

franju5.jpg

Junto a esta el clásico de El sueño eterno se proyectó en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias. En el Cinema 2000 correspondiente a la retrospectiva sobre Eugenio Martín se proyectó Tengamos la guerra en paz retrospectiva que tendrá su espacio especial mañana con la presentación del libro dedicado al autor y la presentación de una de sus obras maestras. Mañana os traeremos todos los detalles.

Pero como decía, la tarde tenía un plato fuerte. El director Pupi Avati se presentó a las 18 horas en el hall del Teatro Isabel la Católica para charlar en rueda de prensa con los medios. Una charla que duró unos 50 minutos y en la que pudimos ver a un maduro autor que sabe de lo que habla, y con la naturalidad de saberse uno de los autores más influyentes de los 70 en su país y en Europa. Al comienzo ironizó sobre la película que se proyectaría después, diciendo que él no era el autor, sino que era alguien parecido con su edad, su nombre y su rostro. Se refería a que ya no es el mismo autor, respondió a esta pregunta argumentando que sus antiguas obras estaban filmadas en tercera persona, actualmente, comentó, rueda en primera persona, incluyéndose en alguno de los papeles.

Sobre el film que se proyectaba, La casa de las ventanas que ríen, también comentó algunos aspectos destacados. Aunque pidio perdon al público por la calidad de la copia que había llegado, reconoció algunos errores que hoy por hoy no cometería, o filmaría de otra forma. Llama la atención que una de sus obras más comerciales, fuese una de las que menos presupuesto había tenido, con tan sólo 12 personas en el equipo técnico. Además comentó como le llegó la idea. Según el autor, se inspiró en su educación cristiana, y en una fábula que su abuelo le contaba de pequeño sobre un cadáver que axhumaron de un cura que resultó ser una mujer. Esto se lo contaba su abuelo para asustarle con el cura mujer, según él era muy terrorífico. Tuvo palabras también para el cine italiano, aunque no muy buenas, y dijo que es difícil hacer cine hoy día en su país, porque interesa mucho más la televisión.

ventanas-que-rien.jpg

Sobre el film realizado en 1976 decir que es de una de esas películas creadas y elaboradas desde lo artesano del autor, un trabajo milimétrico de creación. Cuenta la historia de un restaurador de cuadros que es requerido en un pequeño pueblo italiano, por un antiguo amigo suyo que ha descubierto un cuadro de un famoso y excéntrico pintor. Bajo este argumento, Avati construye una historia gótica y terrorífica, y que en los 70 sirvieron como puerta de liberación para el horror italiano. De un clasicismo inédito comparado con sus compañeros directores de época, el autor presenta una serie de secuencias magistrales y de una economía brutal -véase cuando el protagonista Steffano abre la puerta y una tenue oscuridad le aborda, o el saco de arena moviéndose lentamente delante del protagonista-. Además el inesperado final en continuo crescento y con una sordidez, ambigüedad y toques sadomasquistas, hacen del film de Avati una obra de culto dentro de su género.

Sin duda alguna uno de los platos fuertes del festival ha estado hoy en Granada, regalando una película magistral y de un marcado ejercicio de estilo comparable con otras obras que revolucionaron el género en los 70 como La matanza de Texas de Tobe Hooper. Avati respondió a la pregunta sobre si un remake sería factible: “si hubiese un remake, de hecho ya se planteó hace años la posibilidad, lo único que haría sería dañar la imagen del original”. Y cuanto razón tiene, una obra así se merece quedar en la posteridad y no manchar su nombre con algo nuevo y comercial, que seguramente no captaría la esencia que el film respira. Terror en estado puro hemos vivido hoy viendo las pantallas del teatro.

la-morte-ha-sonrriso.jpg

Al film de Avati, se le unió para acabar y cerrar perfecta la jornada, el clásico de Federico Fellini, Amarcord, o los clásicos del cine fantástico italiano El horrible secreto del Dr. Hichcock de Ricardo Freda o La morte ha sonrrisso all’assassino (Imagen superior) de Joe D’Amato. Esperemos que el nivel no baje en las próximas sesiones, aunque eso es lo bueno de este festival, que en la mayoría de proyecciones el nivel está asegurado. Como regalo de lo que hemos visto esta tarde os dejo el trailer del film de Pupi Avati.

Via l festival retroback

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Retroback en imágenes 3 febrero 2009

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *