15 enero 2009 Biográfico, Críticas, Opinión, Posters

milk1.jpg
El director norteamericano Gus Van Sant nos tiene acostumbrados a crear obras dispares e irregulares. Mi opinión sobre este es un poco escéptica ya que es capaz de hacer películas medianamente buenas, el caso de Elephant o Mi Idaho privado, o crear solemnes decepciones como Todo por un sueño o Psicosis. Así que me embarque en la aventura de ver un nuevo título del director a pesar de mis reticencias iniciales a su cine. Si que es cierto que Gus Van Sant tiene algo que no tienen muchos directores actuales, su rebuscada afición por las historias crudas y mezclarlas con un estilo propio muy identificativo, creando propuestas, cuanto menos alguna de ellas, interesantes.

Mi nombre es Harvey Milk, no es una obra maestra, pero sí una buena e interesante propuesta cinematográfica. Una propuesta aparentemente arriesgada, y digo aparente por el tema que aborda que puede causar, sobre todo en EE.UU. un revuelo sonado, pero que no es tan provocadora como pretende, o lo intenta Gus Van Sant. Si que es cierto que el personaje da pie a ello, y que las circunstancias son dignas de la provocación pero el film pasa de puntillas sobre este punto prestando, como es habitual en el director, más atención a la forma que al contenido.

milk-3.jpg

Dicho esto Mi nombre es Harvey Milk, es una película que se deja ver muy bien, y que gusta de verla. Los personajes que construye el director entorno a la figura de Milk son dignos de la vida del Concejal norteamericano. Por si alguien se encuentra despistado, la historia cuenta la vida y muerte de Harvey Milk, el primer diputado abiertamente homosexual de Estados Unidos elegido en 1977 y asesinado un año después. La historia sólo se centra en los últimos años de vida, pero en son los años importantes. Años en los que la revolución de la comunidad gay encontró en Milk al mejor de sus aliados. El film nos muestra unos tumultuosos momentos de la historia norteamericana, donde la lucha por la libertad se vio atacada por las esferas conservadoras del país. Esferas que el film no pretende explorar sino que las muestra en su faceta más dura. Al director no le hace falta recurrir a una actriz, por ejemplo, para representar a la dulce Anita Bryant, y digo dulce porque anunciaba allá por los setenta zumo de naranja, pero que se declaró la más fiel enemiga de los derechos homosexuales. Mediante imágenes de archivo podemos ver una serie de discursos de la famosa cantante y actriz promoviendo la enfermedad de los homosexuales e impulsando una ley por todo el país para retirar de la educación a los profesores gays y a todo aquél que los oculte. Si esto ya no fuera poco, la señorita Bryant le vale al director para crear un más que obvio paralelismo entre esta y la actual perseguidora de la comunidad gay, Sarah Pallin.

Una enorme labor de documentación hacen que algunas de las imágenes de archivo sean soberanamente impactantes -véase alguna de las manifestaciones, o la marcha final tras la muerte de Milk, impactante-. La imágenes de archivo se van alternando con el film durante todo el metraje, creando la sensación de credibilidad y de un falso documental logrado. El estilo al que Van Sant somete al espectador puede pecar de artificio, ya que por momentos el film cojea por engrandecer desmesuradamente el papel del Milk individual, y no con el propio colectivo.

milk-4.png

Por supuesto esta película no sería lo que es sin la enorme interpretación del camaleónico Sean Penn. Harvey Milk es Sean Penn, no habría imaginado otro actor para ello, desde el comienzo de la película Penn se hace con las riendas, haciendo las veces de narrador que sospecha una muerte cercana. La complicidad que desde el comienzo tiene con la cámara y con el resto de personajes es sublime, la pasión y entrega que muestra le convierten en el arma de destrucción masiva para todo espectador. Posiblemente la actuación de Penn, la manera de crear un personaje tan fuerte, hizo que el propio director descuidase la historia, el argumento a veces estereotipado e idolatrado del propio Milk. Pero quizás la fuerza de Penn es tan grande que no sabemos si aún intentando recrear una historia más cerrada y compacta, hubiese quedado en segundo plano.

Tampoco hay que menospreciar el enorme trabajo de Josh Brolin el diputado a la sombra del ingenio de Milk, que acabará siendo más importante de lo que se piensa. El resto de actuaciones no dejan de ser discretas, James Franco o Diego Luna se convierten en dos títeres a la sombra de Milk tanto en la historia como en el capítulo interpretativo. Solo por ver al señor Penn moviendo las caderas al ritmo de la banda sonora de Danny Elfman merece la pena entrar en la sala.

milk2.jpg

Mi nombre es Milk es la lucha del hombre por la libertad, es el camino que un hombre recorrió sin miedo sin temor a que lo matasen, siendo el más macho de entre los hombres para a la par ser el más femenino de todos. Confirma por otro lado el panfleto revolucionario que el propio director busca, en favor de los derechos inalienables del hombre, que se corrompen bajo las palabras de aquellos que no conciben la vida fuera del camino que se les ha marcado. Harvey Milk se convirtió en un ídolo, en el mesías del mundo homosexual y de las personas libres, en la excusa de un director para recordar que no está tan lejano el suceso de Milk y que hoy día podemos encontrar todavía personas que piensen como Anita Bryant.

Harvey Milk comenzaba sus discursos diciendo: Mi nombre es Harvey Milk, y he venido a reclutaros, tantos fueron los reclutados que el día de su muerte 30000 personas recorrieron las calles con una vela hasta el ayuntamiento para llorar su muerte.

Via l image.net

También te puede interesar

Comentarios

Enlaces y trackbacks

  1. Camino al Oscar (II): Mejor Guión Original 20 febrero 2009
  2. Camino al Oscar (V): Mejor Actor 22 febrero 2009
  3. Camino al Oscar (VII): Mejor Película 22 febrero 2009
  4. Camino al Oscar (VII): Mejor Actor de Reparto 22 febrero 2009
  5. Camino al Oscar (VIII): Mejor Dirección 23 febrero 2009
  6. Mi película del año 30 diciembre 2009

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *