3 septiembre 2008 Festivales, Noticias

Natalie Portman en Venecia

La Mostra un poco apagada hasta el domingo, recibió con los brazos abiertos al creador de Heidi con su versión de La Sirenita y arrancó los aplausos de la crítica. Presentó en Venecia Ponyo on the Cliff by the Sea, una película dedicada al público infantil al estilo de El viaje de Chihiro, con la que Hayao Miyazaki ganó en 2002 del Oso de Oro en Berlín y el Oscar.

Muy discreto fue el domingo con Il papa di Giovanna, del italiano Pupi Avati, y la francesa L’autre, de Patrick Mario Bernad y Pierre Trividic. La francesa ha sido la película que menos adeptos consiguió de las presentadas a concurso.

Llegó el lunes y curiosamente una película fuera de concurso acaparó toda la atención, una sección oficial algo descafeinada en esta edición propició todo un revuelo a la llegada de Natalie Portman. Con 27 años y una larga trayectoria como actriz trae a la Mostra su primer trabajo como directora, el cortometraje Eve que ha provocado las colas más largas de la jornada inauguró la sección Corto Cortissimo sin optar a premio. Portman acaparó la atención de la Mostra antes de entrar a la proyección y fue muy aplaudida por el público al terminar la proyección.


Haile Gerima

En unos días estrenará también otro corto que ha dirigido para la película colectiva New York, I Love You mientras tanto, la actriz seguirá trabajando en la adaptación de la autobiografía del escritor israelí Amos Oz.

La película Birdwatchers. La terra degli uomini rossi, del director Marco Bechis, mostró en la sección oficial en Venecia que el hombre blanco continúa la conquista de América Latina.

El martes y aun con la sombra de Portman  el verdadero protagonista debió de ser el cine africano. El etíope Haile Gerima presentó a concurso Teza, una mirada a la historia reciente de su país de origen.

Se convierte Teza en la más aplaudida por la crítica mientras que la rusa Paper Soldier, de Aleksy German, solo acaparó la atención de una crítica más centrada en su forma de rodar y el estilo que del propio contenido.

En el lado opuesto la crítica abucheó al alemán Werner Schroter por su Nuit de chien, que no persuadió a la crítica con una parábola sobre la guerra y el poder inspirada en la novela Para esta noche del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti.

Vía | reuters

Foto | image.net

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