3 junio 2014 Acción, Ciencia-Ficción, Especiales

Semana mutante en Cinetelia: X-Men Primera Generación

Llegamos a la cuarta película protagonizada por los X-Men y, por esos avatares de los guionistas, damos un giro de 180 grados y viajamos en el tiempo hasta los gloriosos años 60, cuando los X-Men aún no existían.

Nos encontramos, pues, ante una precuela en la que se nos contará el origen de algunos de los personajes que hemos visto en las tres películas anteriores: cómo Xavier conoce a Erik, por qué está confinado a una silla de ruedas, cómo funda su escuela de jóvenes talentos y, por tanto, crea el grupo que será conocido como los X-Men, ¿cuál es el origen de Cerebro?…

Tras el más que flojo spin-off que resultó ser la ansiada X-Men Orígenes: Lobezno y la fracasada tercera película, esta nueva entrega de los X-Men era esperada con bastante escepticismo que, por fortuna, se vio superado por una buena historia y unas buenas actuaciones.

Recordemos el argumento: corren los años 60, comienza la era espacial y la era atómica. EE.UU. y Rusia se encuentran en una tensa situación en la que ambos temen que el otro comience la que sería la III Guerra Mundial y la I Guerra Atómica. Mientras tanto, Charles Xavier conoce a Erik Lehnsherr, dos jóvenes que aún están descubriendo sus poderes.

Con un carácter a la vez continuista de las entregas anteriores, pero creando un nuevo inicio del que partir para próximas películas, X-Men: Primera Generación conecta con la historia ya conocida desde la primera secuencia: volvemos a ver a un Erik niño en el campo de concentración, pero ahora la historia se amplia y nos deja a ver cómo un oficial nazi, Klaus Schmidt, le presiona para que desarrolle sus poderes. Años más tarde Erik perseguirá a este nazi que habrá cambiado su nombre por uno mucho más conocido por los fans de los cómics: Sebastian Shaw, también mutante con sus propios poderes. Junto a él encontramos a su Club del Fuego Infernal con tres villanos mutantes que apenas están desarrollados en la trama. Xavier, por su parte, conocerá gracias a la CIA a unos jóvenes a los que unirá para formar su primer grupo.

Semana mutante en Cinetelia: X-Men Primera Generación

Por desgracia, los guionistas se tomaron demasiadas libertades en cuanto a qué personajes introducir en la película y cómo hacerlo. Encontramos mutantes que no estuvieron en la primera formación de los X-Men e, incluso, personajes cuya edad no encaja con la historia de los cómics o con las películas anteriores. No obstante, salvando esto, la historia es interesante y entretenida. Incluso las escenas en las que están entrenando para poder desarrollar sus poderes no resultan en absoluto un lastre para el ritmo de la trama.

El núcleo de la historia, por supuesto, es la relación entre Xavier y Erik, ambos con diferentes maneras de ver el mundo: ambos comparten el ideal de unir a todos los mutantes, pero es en los métodos en los que se diferencian. Ambos tendrán que trabajar juntos para encontrar y detener a Shaw en una trepidante historia de acción con momentos tanto espectaculares (el alarde de poder de Magneto) como emocionantes (cuando Xavier accede a los recuerdos más felices del encolerizado Erik).

Semana mutante en Cinetelia: X-Men Primera Generación

Tiene muchos más aciertos esta película: no se hace larga a pesar de durar más de dos horas; se presenta a muchos personajes pero de una forma ágil y rápida; hace muchos homenajes a las historias clásicas de los cómics (el traje amarillo, la ambientación sesentera de la época en la que fueron creados, etc.), se vislumbran algunos personajes que serán fundamentales en el futuro (el padre de William Stryker, Moira McTaggert, un cameo de cierto mutante malhumorado…). Pero, sobre todo, su mayor acierto es el trato que da a los personajes (al menos a los del grupo de Xavier). Son creaciones tridimensionales, con sus dudas y miedos, y que tendrán que elegir bando (sobre todo Mística y Ángel). Vemos la semilla de la relación futura entre Magneto y Mística de una forma bastante real y consistente. Y el momento ucrónico de ver a los mutantes como los que impidieron la Crisis de los misiles de Cuba de 1962.

Semana mutante en Cinetelia: X-Men Primera Generación

En resumen, una buena película de acción y entretenimiento que nos hizo recuperar las esperanzas sobre la saga y que, como veremos en la próxima y última entrega, no nos defraudaron.

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  1. Bitacoras.com 3 junio 2014

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