
Los que ya vamos cumpliendo cierta edad guardamos en nuestra memoria cinéfila algunos títulos que consideramos legendarios más que por sus virtudes cinematográficas por lo mucho que nos marcaron en el tierno momento de su visionado. Noche de miedo era una de esas películas de los 80 que sin llegar a ser un gran éxito en su estreno se fue convirtiendo en un título imprescindible para todo pre-adolescente de la época gracias al boca-oreja y las cintas VHS.
Se trataba de una deliciosa combinación de comedia juvenil y cine de terror hábilmente perpetrada por el director Tom Holland. Mi natural rechazo a los Remakes y el cariño todavía permanente a la cinta original me obligaban a descartar simultaneamente del estante del video-club esta nueva versión protagonizada por Colin Farrell a pesar de sus buenas críticas, sin embargo al final la curiosidad (y el hecho de tener algo que comentar en esta sección) me decidieron a alquilarla. Leer más



