
En un momento estás diciendo a tu familia que estás trabajando con Al Pacino en una pequeña obra de teatro off-Broadway, y, de repente, tienes siete grandes estrenos en un solo año. Así son las sorpresas en Hollywood, o, al menos, así es la vida de la californiana Jessica Chastain, que ha pasado, de un día para otro, de tener papeles de relleno en series de televisión a ser la más cotizada de la meca del cine, paseando por los festivales más glamurosos del globo.
Matt Damon, Bryan Cranston, Ryan Gosling, Rachel Weisz, Jude Law (como decía Chris Rock en su infame ceremonia de los Oscars) o Emma Stone parecen estar en todos los rincones, pero la treintañera Chastain va un paso por delante. Todos sus proyectos son bien recibidos, aún cuando su nombre no lo conocía nadie hace unas semanas. La pelirroja ha estrenado este viernes en España El Árbol de la Vida, una semana después del lanzamiento de La Deuda y tiene a la espera producciones tan interesantes como Coriolanus, Take Shelter, Criadas y Señoras, Texas Killing Fields, The Wettest County in the World y el pseudo-documental meta-textual con Pacino del que hablaba con sus incrédulas hermanas, Wilde Salome. Leer más



