
The Artist ha demostrado que una película muda siguiendo las pautas de antaño todavía es posible en el siglo XXI, por mucho que les extrañe a algunos. Al otro lado del ring, sin tener la losa de la narración clásica, otra colección de aplaudidas producciones de este 2011 tampoco ha necesitado hablar demasiado para emocionar y enganchar. El Topo, Shame, Beginners y este Drive que nos ocupa pertenecen a este selecto y variado grupo. Hijo directo de la moderna generación del videoclip, el director Nicolas Winding Refn es capaz de decir mucho más con un plano, una canción y unas miradas de sus protagonistas, que con cualquier diálogo lucido o rimbombante.
Ryan Gosling toma el epicentro del relato para convertirse en un conductor cuya vida gira alrededor de los silenciosos y poco problemáticos autos, ya sea trabajando en un taller, haciendo sus pinitos como especialista de Hollywood o ayudando a llevar a cabo golpes criminales. Solitario y callado, su vida comienza a tener una razón de ser cuando comienza a verse con su vecina (Carey Mulligan), que carga a sus hombros con un hijo pequeño y un marido (Oscar Isaac) a punto de salir de la cárcel. Leer más





