
Ya lo hemos comentado alguna vez antes, pero el caso de Tyler Perry es de lo más curioso. Su regular éxito como director, productor y protagonista en el cine y la televisión estadounidense le han convertido en un rostro muy reconocible al otro lado del charco, erigido en el afroamericano más poderoso del mundo audiovisual detrás de Oprah Winfrey. Sin embargo, sus películas nunca acaban de aterrizar en Europa. Su 2012, se presenta como otro año muy ocupado para el cineasta, uno en el que quizás, por fin, podamos verle en las pantallas españoles, para bien o para mal.
No obstante, este cambio de aires no vendrá de la mano de Good Deeds, otro de sus melodramas de tardes de fines de semana con tintes cómicos que solo trata de capturar al público negro, siempre dispuesto a apostar por un nuevo filme de su mesías. Perry reúne a caras amigas a los dos lados de la cámara para contar la historia de este poderoso empresario que intenta dar un significado a su vida y su profesión. Leer más




