
No es extraño que, después de 84 ediciones de carrera hacia los Oscars, tengamos definido casi como género “la película de Oscar”. Año tras año, las productoras y distribuidoras tienen muy claro qué película lanzar en busca de la preciada estatuilla, y, pese a que haya compañías más despiertas que otras en cuanto a hacer campaña (véase el caso del magnate Harvey Weinstein), todas parten desde la salida con sus caballos ganadores. Al final, siempre nos topamos con algunas sorpresas, pero en Hollywood saben qué proyectos colocar a finales de año, la época donde los académicos hacen sus elecciones. Unos meses en los que lo oscarizable se multiplica, después de un largo año de sequía. Ganar el Oscar es una campaña de promoción sin par. Casi tan costosa como estrenar. Por ello, no es extraño que las quinielas cada vez lleguen más temprano, en una tiempo donde somos bombardeados por información y estamos más preocupados por el próximo proyecto que por el que actualmente ocupa la pantalla.
Así, solo una semana después de la ceremonia dedicada a los films de 2011, ya comenzamos a atisbar las primeras candidatas con olor a oro Oscar. En este 2012, Tarantino, los Coen, Bigelow, Stone, Peter Jackson, Nolan, Hooper y Paul Thomas Anderson volverán a una carrera en la que se dejan ver de manera consecutiva los veteranos Spielberg, Woody Allen y Malick. Aunque ellos no son, ni mucho menos, los únicos que pulularán las salas en 2012. Leer más


