13 octubre 2016 Críticas, Drama, Fantasía

Un monstruo viene a verme Lewis MacDougall monstruo

Connor sujeta la mano de su madre. La oscuridad que trata de arrancarla de su lado gana en intensidad. Un instante y ella se ha ido para siempre. Connor despierta empapado en sudor. Más allá de los pastos, junto al camposanto, un viejo tejo despierta, se rebulle, camina. Un grito, el suelo tiembla. También Connor tiembla. Un monstruo viene a verle.

El realizador español Juan Antonio Bayona saltó a la luz pública en 2007 junto a Belén Rueda con la cinta de terror El orfanato y con la película Lo imposible se consagró como nombre prometedor del cine nacional e internacional. Tras su colaboración en la serie Penny Dreadful, el pasado viernes llegó a las carteleras Un monstruo viene a verme.

Al igual que sucedía en Lo imposible encontramos en la nueva película de Bayona un reparto compuesto por actrices y actores de renombre en Estados Unidos. Destaca la presencia de Sigourney Weaver como la abuela estricta pero de buen corazón. Una interpretación notoria vive su cúlmen en el momento en que el personaje al que da vida es arrastrado hacia sus límites, y con ella también Weaver empuja y firma una escena para enmarcar.

Un monstruo viene a verme Lewis MacDougall Felicity Jones

La elección de Lewis MacDougall como protagonista suma puntos al director. Pese a sus 12 años en el momento de la grabación, este escocés recién llegado domina como pocos a su edad el medio audiovisual; expresa rabia, desolación y esperanza a necesidad. Huérfano de madre en la vida real, la experiencia extraída de Un monstruo viene a verme promete notables trabajos en su vida futura.

Encajada en un rol secundario, la atareada Felicity Jones (mañana mismo estrena en España Inferno junto a Tom Hanks y el 16 de octubre protagoniza la película derivada de Star Wars Rogue one) cuenta con metraje reducido para desenvolver su buen hacer. Celebramos que Telecinco Cinema mezcle el arte de españoles con el de extranjeros. Y que apueste por tramas maduras.

Porque Un monstruo viene a verme logra contar una historia simple de forma sorprendente y con dosis fuertes de originalidad. Huye del sentimentalismo inane en busca de la empatía del espectador hacia los personajes, de la comprensión, la admiración y cierto realismo bien conducido.

Un monstruo viene a verme dibujo

La adaptación escrita por Patrick Ness de su propia novela respira de un ritmo que engancha y no nos suelta hasta el inesperado clímax final, ese momento lapidario que impacta en nosotros y da completo sentido al conjunto. Bayona nos habla sobre nuestro propio mundo, sobre quiénes fuimos, y sobre quiénes somos ahora, y sobre cómo llegaremos a ser otro mañana en el incesante río de Heráclito.

Y lo hace a través de la recuperación del cuento con moraleja esquiva y sencillez mística. Y de la emotividad; en dos escenas concretas un pesar de lacrimosos sollozos se elevó en la sala de cine. No cae sin embargo en el cesto de ‘películas para llorar’ al uso, por su complejidad y notable estilo.

No puedo concluir sin alabar la impecable factura técnica. Los efectos visuales apabullan en la construcción del monstruo, así como en las divertidas escenas de destrucción de bienes muebles e inmuebles. Acertadísima decisión la de incluir piezas de animación –exquisitas en lo visual y lo narrativo- que ofrecen dinamismo y aura, y siempre suman.

Un monstruo viene a verme Lewis MacDougall

El español Juan Antonio Bayona ha creado de la mano de Patrick Ness una película con entidad propia y capacidad de penetración en el subconsciente, una fábula cinematográfica contemporánea digna a la par que humilde, cuya estructura sortea lo barroco. Recomendamos con convencimiento su visionado por lo antedicho, con la ventaja de que su potente campaña de márketing asegura que permanezca en cartelera durante varias semanas. No tienen excusa.

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *